31 octubre 2007

Bienvenido seas otoño de esperanzas

Llega el otoño… ¡qué buena época!

Así cambian la perspectiva de la vida en tan sólo un año.

Sí, debería decir que parece que fue ayer, mas sin embargo
resulta una eternidad. Hoy hace un año de eternidad desde que construí esta casita junto a la playa y decidí retirarme a ella a ejercer mi condición de bruja de los mares.

Y han pasado tantas cosas en este año. Vosotros, los exploradores de estas costas, los que curioseáis con asiduidad mis epístolas marinas, sabéis mejor que nadie como puede el mundo girar y hacernos dar la vuelta sobre nosotros mismos.

Vosotros habéis visto como ha ido mutando esta bruja que se negaba a dejar a que Selene despertara a los duendes de su alma, que rogaba para que Zz permaneciera encerrada con sus cadenas en el fondo de su alma, que lanzaba conjuros desesperados para permanecer en su castillo de cristal, y que finalmente se rindió y gritó a los cuatro vientos que había despertado del coma profundo.

Vosotros habéis escuchado sus canciones tristes sobre las aguas, habéis asistido a sus conjuros, viendo como su magia convertía en hombre al barro de la playa, para de nuevo destruir de un pisotón, cual castillo de arena, su obra imperfecta.

Habéis asistido a tormentas, tempestades, huracanes y tsunamis. Y comprobáis que aquí sigo, en pie, escuchando los gritos de las olas y más segura que nunca de que mi lugar estuvo siempre en esta costa solitaria.

La vida no es perfecta, ni siquiera para una bruja. Pero, nada como echar un vistazo a las huellas del camino para entender que siempre merece la pena seguir caminando.

Aquí terminan por hoy las pisadas de un año de andadura. Un año lleno de cambios, de emociones, de sueños y de esperanzas. Un año que finaliza con el inicio de un nuevo otoño, pero distinto. Un otoño que entonces era gris, húmedo, pesadumbroso, y que, sin embargo, hoy amanece iluminado por el brillo del sol sobre las olas.

Hoy termina la historia de una bruja, hoy acaba un año de ensoñaciones saladas. Mañana comenzará otro.

¿Ha sido fructífero este año realmente? Yo siento que así ha sido. Si tan sólo he logrado arrancar una gota de emoción al alma de alguno de vosotros, mis queridos exploradores, habré cumplido con creces mi función de bruja iniciática en los artes de la magia marina.

¡Feliz otoño para todos!